Si el corazón todavía tiene una deuda pendiente, ama sin reparos, busca sin cansancio. Si no te sientes feliz por tu vida, busca alguna estrella a seguir que quieras alcanzar. Si te apabulla la vida, si te sientes desarmada, respira profundo, cuenta los motivos por los que vives y vuelve a emprender el camino que te hizo vibrar, que hoy te haga soñar. Porque no existe problema que no se solucione, ni moneda de una cara, ni vida sin sueños, ni corazones que no tengan motivos para latir.